Editado en prensa bajo el título EL FUTURO DE LA TELEVISIÓN. (El Correo de Bilbao - 02.04.2007)

¡QUE FLOREZCAN YA LAS TELES DE BARRIO! … O CÓMO DEBER�A SER LA TELEVISIÓN DE UN FUTURO PRÓXIMO.

Hoy en día no es mucho más caro ni complicado realizar y emitir un programa de tv que publicar una revista, boletín o fanzine de barrio. Las restricciones al uso de las radiofrecuencias mediante censuras – sobretodo económicas - no están en absoluto justificadas por la situación actual y la accesibilidad potencial de los medios técnicos necesarios para emitir televisión por las ondas. El espectro radioeléctrico, según la UNESCO, es patrimonio común de la humanidad, y según la legislación española, es un bien público. Recientemente se ha creado la Ley General del Audiovisual, donde se regula el uso de las frecuencias de televisión: el enfoque es claro, el Estado gestiona este espacio (Ley Gral. Audiovisual Art. 43.1), los organismos de la Administración controlan, con preferencia, una parte de estas frecuencias (Ayuntamientos, etc.) y el resto se concede con licencias de 10 años para la explotación comercial. Con la instalación de la TDT (Televisión Digital Terrestre), se libera mucho espacio radioeléctrico, un bien escaso, según dicen desde arriba, aunque eso es más que dudoso. Suponiendo que lo sea - excusa principal de las administraciones para regularlo y vender canales a quien ellas quieran -, aun aceptando esa escasez, lo que está claro es que con la TDT se liberará mucho espacio en las ondas y sería conveniente que se permitiera entrar en el juego de una vez por todas a la gente de la calle, como ya sucede en otros países. En el proceso que blinda el acceso a las televisiones, la posibilidad de comunicar por parte de la ciudadanía queda gravemente dañada, quedando muchas de sus opiniones sin canales de expresión (luego sólo queda escribir en la puerta del lavabo). Al mismo tiempo, la esfera de cristal que rodea la producción de contenidos televisivos pone obstáculos a la creación de una tradición participativa en este ámbito y al desarrollo de las habilidades comunicativas-artístico-tecnológicas del resto de la sociedad (es decir, nos hace inválidos para ese fin). ¡Más madera!: el oligopolio informativo homogeneiza la “Realidad�, y esto, por supuesto, daña nuestra capacidad crítica, quedando indefensos ante los continuos impactos desinformativos. Actualmente tenemos una relación permanente con pantallas, cámaras e Internet. La democratización tecnológica nos ha dotado de multitud de recursos. Es evidente que la sociedad está preparada para producir y gestionar sus propios canales televisivos. Dado el deplorable estado de la tele que hay, se hace necesaria una televisión de proximidad gestionada y realizada por la sociedad civil, por cualquiera. Una televisión sin filtros interesados ni trabas burocráticas, sin publicidad y – ¿por qué no? - sin tanta basura ni estafas telefónicas de ningún tipo. Desde Neokinok.tv creemos que ha llegado el momento de exigir a los poderes públicos que permitan el florecimiento de nuevas emisiones televisivas de proximidad, canales que respondan a los intereses e inquietudes de la sociedad civil, de la que hace tiempo se ha separado la clase de los Periodistas. Hay que acabar con el monopolio del Estado-Capital? en lo que concierne a emisiones televisivas (ya sea por ondas o por cable). Marzo de 2007 Anabel Gutiérrez-Otero?, Daniel Miracle y Félix Pérez-Hita?, (del colectivo Neokinok.tv) www.neokinok.tvexternal link

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